La nueva Estrategia de la UE en Biodiversidad llama a la puerta.

Ha llegado la brújula que marcará el rumbo de la Naturaleza en Europa en este decenio que empieza con una severa advertencia a la humanidad de hasta nos pueden llevar nuestra indolencia y abuso de los recursos de la Tierra. La nueva Estrategia de la UE en materia de biodiversidad para 2030 es un plan amplio, ambicioso y a largo plazo para proteger la Naturaleza e invertir la degradación de los ecosistemas. Su objetivo es situar la biodiversidad de Europa en una vía de recuperación para 2030 con beneficios para las personas, el clima y el planeta

Esta Estrategia, que es una parte fundamental del Acuerdo Verde Europeo, también apoyará la recuperación ecológica después de la pandemia. Entre los compromisos y medidas concretas que deberán cumplirse para 2030, destacan:

  • Ampliar las zonas protegidas en tierra y mar en toda la Unión Europea.
  • Un Plan de Restauración de la Naturaleza de la UE.
  • Medidas para generar el cambio transformador necesario: un nuevo marco de gobernanza, mejorar los conocimientos, la financiación y las inversiones y respetar mejor la naturaleza en la adopción de decisiones públicas y empresariales.
  • Medidas para hacer frente al desafío mundial de la diversidad biológica, que demuestren que la UE está dispuesta a dar el ejemplo para la adopción con éxito de un ambicioso marco mundial de la diversidad biológica,

Estamos convencidos de que todas las administraciones competentes, empezando por las nacionales, y llegando hasta las municipales tomarán debida nota de las directrices que emanan desde la UE. Nadie duda de la necesidad del “Green New Deal”, ese Acuerdo Verde Europeo, que conducirá al planeta a buen puerto. Es obligación de los todos los gobernantes, desde los presidentes hasta los alcaldes, ser valientes y adquirir los compromisos necesarios para hacer realidad estas directrices sobre el terreno.

En este nuevo marco, los integrantes del BUM nos congratulamos de que la Estrategia contenga un epígrafe completo dedicado a las ciudades, bajo el sugerente título Reverdecer las zonas urbanas y periurbanas. La Estrategia nos recuerda que los espacios urbanos verdes proporcionan una amplia y necesaria gama de beneficios para las personas además de oportunidades para las empresas y un refugio para la naturaleza. Reducen la contaminación del aire, el agua y el ruido, proporcionan protección contra las inundaciones, las sequías y las olas de calor, y mantienen una conexión entre los humanos y la naturaleza. Incluso nos dice que los recientes confinamientos debido a la pandemia de COVID-19 han mostrado el valor del verde en los espacios urbanos para nuestro bienestar físico y mental.

Pero sin lugar a dudas, la parte que consideramos esencial y más contundente, es la que dice “la Comisión pide a las ciudades europeas, de al menos 20.000 habitantes, desarrollar ambiciosos planes para reverdecer las ciudades a finales de 2021. Éstos deberían incluir medidas para crear un sistema urbano biodiverso y accesible, bosques, parques y jardines, granjas urbanas, techos y paredes verdes, calles arboladas, prados y setos urbanos. También deberían ayudar a mejorar las conexiones entre los espacios verdes, eliminar el uso de plaguicidas, limitar el corte excesivo de los espacios verdes urbanos y otras prácticas perjudiciales para la biodiversidad. Esos planes podrán movilizar las políticas, los reglamentos y herramientas financieras necesarias.”

No sé puede decir más claro, lo hemos pedido sus ciudadanos, ahora se lo pide Europa. Estamos a tiempo de crear un Bosque Urbano en Málaga. Señor alcalde, ¿Va a ser valiente, el líder político que estos tiempos necesitan, abrazando las directrices que nos pide Europa para librar al mundo del precipicio al que se dirige? La pelota está en su tejado, no nos decepcione.